MEMORIAL Y REVISTA DE LA INFANTERÍA DE MARINA

AÑO III - NUM 31

SAN FERNANDO SEPTIEMBRE DE 1910

CRÓNICA DE AGOSTO
Ascensos.- Altos cargos.- Nuevo general.- Revista de Inspección.- Servicios prestados por nuestros generales.- Comunicaciones.

Por Reales Decretos de 20 de Agosto del presente año, ha pasado á la situación de reserva, cesando en el cargo de Inspector general del Cuerpo, el general de División Excelentísimo Sr. D. Víctor Díaz del Río; ascendiendo con este motivo á dicho empleo, y siendo nombrado para desempeñar aquel cargo, el que fue general de la brigada Excmo. Sr. Don Manuel del Valle y Gutiérrez.
Lo más saliente de sus méritos y servicios prestados en su larga y brillante carrera militar, es lo que extractamos de su hoja de servicios:
Al ascender á oficial á fines del año 1864, fue destinado al primer batallón de Cuerpo de operaciones de campaña en Monte-Cristo, isla de Santo Domingo.
En 1867 marchó con el segundo batallón á la isla de Puerto Rico.
En 1869, con el primer batallón del tercer regimiento, marchó á la campaña de Cuba, donde permaneció hasta 1871, encontrándose en la acciones de Santa Margarita, Limpias, Guanabo, Uruguay, Río Máximo, toma del campamento atrincherado de Santo Domingo, Itabos, Ingenio San Antonio, Canoa, San Pedro y otros distintos hechos de armas.
En 1873, en los acontecimientos cantonales de Cádiz. En el mes de Septiembre del mismo año embarcó en la fragata de guerra Almansa que formaba parte de la escuadra que bloqueaba la plaza de Cartagena en poder de los cantonales, encontrándose en el combate sostenido contra la escuadra cantonal en aguas de Portsmouth, el día 11 de Octubre del mismo año.
En primero de Febrero de 1874 desembarcó y se incorporó al segundo
batallón del primer regimiento, saliendo á operaciones contra los carlistas por las provincias de Guadalajara y Cuenca, marchando después al Norte y encontrándose en los combates de los días 25, 26 y 27 de Marzo en San Pedro Abanto, en donde fue herido.
En 1875 marchó á operaciones al Centro y Cataluña, tomando parte en las acciones de Monlleó, sitio y toma de la plaza de Cantavieja, acción de Guisona, Surici y Sitio de la Seo de Urgel.
En 1876 formó parte de la Escolta de Su Majestad el Rey D. Alfonso XII, hasta la terminación de la campaña.
En 1884 marchó con el primer batallón del tercer regimiento á Filipinas, donde permaneció hasta el año 1886.
En Abril de 1895, con el mando del segundo batallón del primer regimiento, marchó á operaciones en la isla de Cuba, tomando parte en la acciones Ingenio Cardoso, Pailita, Peralta, Pailita, -segunda vez,- Paso del Guajiro, Mamiz, Moscas, Cedros, Guajiro, Las Delicias, Peña Blanca, Sabinal, Ingenio San Agustín, Ídem Lobori, Guacamaya, Galofre, Lajas, Descanso de Lajas, Loma de las Flores y Olla del Guama.
Por su ascenso á coronel dejó el mando de su batallón, regresando á la Península.
Las recompensas que obtuvo durante los diferentes hechos de armas en que se encontró fueron las siguientes:
Grado de capitán de Ejército, empleo de ídem; grado de comandante, empleo de ídem, y empleo de coronel del Cuerpo por sus hechos distinguidos durante la última campaña de Cuba.
Está en posesión de la cruz de segunda clase de María Cristina, Mérito Naval roja de segunda clase, Mérito Naval roja de primera, del Mérito Naval blanca de primera; gran cruz de San Hermenegildo; medallas de Cuba de la primera y segunda campaña; Bilbao, con el pasador Alfonso XII, con los pasadores Cantavieja, Seo de Urgel y Oria, Guerra civil, con el pasador de Cartagena.
Ha sido profesor de la Academia de Infantería de Marina y director de la misma.
Es autor de una obra titulada "Servicio de seguridad en campaña" y otra "Manual del Tirador".

A general de brigada, ha ascendido el que fue coronel jefe del tercer Regimiento hasta fines de Enero del año actual, D. Mariano Cardona y Bosque. Este nuevo general, que se halla en posesión de las siguientes condecoraciones: Cruz Roja de primera clase del Mérito Naval, dos veces benemérito de la patria, medalla de Alfonso XII con pasador de oro, medalla de la primera campaña de Cuba, cruz de segunda clase del Mérito Naval, cruz roja de segunda del mérito militar, medalla de la última campaña de Cuba con un pasador, medalla de Alfonso XII y cruz y placa de San Hermenegildo, ha desempeñado, durante sus cuarenta y un años y un mes de servicios efectivos, los más brillantes cargos, y ha tomado parte en los hechos de armas siguientes: El 20 de Octubre de 1869, recién ascendido á alférez, estuvo de operaciones en Cuba, asistiendo á diferentes encuentros con el enemigo en la jurisdicción de Remedios, unas veces con columnas del Ejército de tierra y otras aisladamente.
En 1873 y 74, estuvo nuevamente de operaciones en Cuba, tomando parte en acciones tan importantes como las de Zarzal y Botigal, que le valieron el grado de capitán de Ejercito. Asistió á las acciones del 15, 25 y 27 de Enero de 1876 en Guipúzcoa, cubriendo la línea de Hernani, siendo premiado con el grado de comandante de Ejército.
En 1878 volvió á pasar a Cuba, estando de operaciones hasta la terminación de la campaña. En 1896, mandando el primer batallón del primer regimiento, marchó nuevamente á Cuba, donde estuvo constantemente de operaciones, nombrado jefe de la quinta Zona militar de Matanzas.
Por Real orden de 17 de Enero de 1908, se hizo cargo del mando del tercer Regimiento, de cuyo reciente desempeño tienen grato recuerdo los Sres. Oficiales y clases que estuvieron á sus órdenes.

Del mando de la brigada se ha encargado el Excmo. Sr. D. Joaquín Ortega, también de brillante historia militar, y ha sido destinado para eventualidades, el no menos prestigioso general de brigada Excmo. Sr. D. Mariano Anitua é Izaguirre.
Los servicios del general Anitua más importantes, son los siguientes:
En 1873, estuvo de operaciones en Cuba á las ordenes del teniente coronel D.M. de la Peña, entre San Luis, Palma Soriano, Montes del Perú, San Joaquín, Santa Filomena, Montes de San Juan. El Sitio y otros, donde sostuvo fuego con el enemigo. El 4 de Enero del 74, sostuvo fuego con el enemigo en las Vegas. El 12 de Abril rechazó el ataque dado por el enemigo al ingenio Hartillo, persiguiéndole y batiéndole en San Miguel, Sitio y Tempú, Gota Blanca, Caoba, Charco Redondo, La Virgen, Cambute, La Güira y Baire, destruyendo varios campamentos insurrectos. Asistió al combate sostenido en Ahoga-Perros, donde se hicieron al enemigo 37 muertos y 3 prisioneros, cogiéndoles armas, municiones y caballos. En 26 de Abril de 75, asistió á 3 combates con la partida del cabecilla Maceo, causándole dos muertos y nueve heridos. En 1877, operó por la zona de Hoyos donde sostuvo fuego con el enemigo distintos días; asistió á la acción de Retrasica contra Pancho Jiménez y Serafín Sánchez y 300 hombres, que fueron dispersados, causándoles muchos muertos, heridos y prisioneros y cogiéndoles municiones y caballos. Se halla en posesión de las siguientes condecoraciones: Cruz Roja de primera M.N., Benemérito de la Patria, medalla de Cuba (cuatro pasadores), Cruz Roja de primera M.N., Cruz Blanca de segunda M.N., Medalla Alfonso XIII, Cruz y Placa de San Hermegildo y Legión de Honor de Francia.
El general Ortega estuvo operando en Santa Clara á las órdenes del comandante general de las Villas, sosteniendo con el enemigo varios fuegos, protegiendo convoyes y verificando reconocimientos; y se encontró en las acciones de Peña Blanca, Sabanal y Potrero de las Delicias, donde se causaron al enemigo muchas bajas, entre ellas el cabecilla Pío Cerrantes.
El 28 de Noviembre de 1895, operó á las órdenes del general Luque, encontrando al enemigo con fuerzas superiores al mando de Serafín Sánchez, Periquito Pérez y otros cabecillas, desalojándolos de sus importantes posiciones á la bayoneta, por cuya acción fue muy felicitado en unión de su tropa por dicho general Luque.
En 1896 operó en Filipinas, encontrándose en las acciones de San Pedro Macatí, Culi-Culi y Guadalupe; y en 1897 embarcó al mando de su batallón y de dos piezas de artillería para Santa Cruz de Bulacán, donde se le incorporaron fuerzas de cazadores y guardia civil, y donde barrió al enemigo que se hallaba atrincherado, sufriendo heridas en la cabeza y en una mano y regresando á la península para su curación. Esta acción gloriosa le valió el ascenso á coronel, previo juicio de votación. Es jefe de Administración civil, Benemérito de la Patria y se halla en posesión de las siguientes condecoraciones: Cruz y Placa de San Hermenegildo, Cruz de primera clase del Mérito Naval, cruz de segunda clase del Mérito Militar roja y medallas de Cuba y Alfonso XIII.

El Excmo. Sr. General D. Manuel del Valle, al cesar en el mando de la Brigada, dirigió á los Sres. Coroneles de los Regimientos la siguiente sentida comunicación:
"Al cesar en el mando de la brigada del Cuerpo, es para mí una verdadera é íntima satisfacción manifestar á los Sres. Jefes y Oficiales y á las clases y tropa que he tenido á mis órdenes, que en todas ocasiones han dado pruebas inequívocas de su alto grado de instrucción, de su constante amor á la disciplina, del más exacto cumplimiento de sus deberes, como he podido apreciar, ya personalmente con la fuerza del primer Regimiento, ya por las memorias oficiales y noticias de sus Coroneles en las del segundo y tercero. No solo me complazco en hacerlo público, sino que abrigo la más absoluta confianza de que en lo sucesivo recibiré como Inspector del Cuerpo, de mí digno sucesor Excmo. Sr. D. Joaquín Ortega y Cuesta, noticias constantes de que las citadas fuerzas no han desmerecido en lo más mínimo del alto y justo concepto que de ellas tengo formado, porque seguirán siempre fieles y atentas, como lo han estado hasta aquí, á enaltecer el prestigioso nombre del Cuerpo.
Espero que V.S. haga llegar a conocimiento de los Sres. Jefes y Oficiales, clases y tropa del Regimiento de su acertado mando, las anteriores manifestaciones".

Y, con motivo de encargarse de la Inspección del Cuerpo, la siguiente:
" Deseo que V.S. haga llegar hasta los señores Jefes y Oficiales, Clases y Tropa del Regimiento de su digno mando, el afectuoso saludo que les envío al posesionarme del cargo de Inspector general del Cuerpo. Si orgulloso me he sentido siempre vistiendo el uniforme honroso de la Infantería de Marina, más lo he de estar hoy al verme al frente del Cuerpo, por llegar, jerárquica militar; porque, aludiendo á hechos contemporáneos, éstos nos dicen que, lo mismo que en tiempos de nuestros heroicos predecesores de aquellos que con su heroísmo y su amor á la Patria y sus Reyes y al uniforme, abrillantaron nuestra historia, el personal que hoy integra el Cuerpo, es digno sucesor suyo; y si días aciagos se presentaran, lo cual deploraríamos para nuestros afectos, sabríamos responder noble y lealmente á nuestras tradiciones, que no por ser nuestras nos está vedado reconocer que son gloriosas. Poco me es posible hoy ofrecer al Cuerpo, pero no he de ocultar que procuraré en todos los momentos ser digno intérprete suyo, por el cariño que le profeso y consideración bien merecida del personal que lo constituye".

El Excmo. Sr. General D. Víctor Díaz del Río, dirigió al nuevo Inspector la comunicación siguiente:
"Excmo. Sr.: Al dejar de pertenecer á la escala activa de esta nuestra sufrida Corporación, ruego á V.E. sea conducto por donde llegue á los Sres. Generales, Jefes y demás personalidades de que se compone, la expresión de mis mayores afectos y cariño. A la Infantería de Marina he de guardar yo mientras viva, amor, veneración y respeto. No he de olvidar yo jamás a estos soldados, á cuyo lado combatí y juntos obtuvimos gloriosísimas victorias, alcanzadas por un tenaz esfuerzo y temerario valor en rudos combates y batallas sangrientas, donde pusieron muy alto el nombre del Cuerpo de la Marina y dieron días de gloria á la patria. Reciban todos el saludo del General que hasta hoy fue el primer soldado de este laureado Cuerpo de Infantería de Marina, digno por sus virtudes, por su valor y por su brillantísima historia, de alcanzar los ideales que persigue. Yo sería muy dichoso, Sr. General Valle, si pudiera alcanzar á ver que lograra V.E. en el tiempo que ha de ser Inspector, los justos ideales que hace tiempo perseguimos, fortuna que no dudo alcanzará V.E. Lo que traslado á V.E. para su conocimiento y para que llegue al de los Sres. Jefes, Oficiales, clases y tropa a sus órdenes".

Y el Excmo. Sr. General D. Joaquín Ortega, comunicó á los Sres. Coroneles de los Regimientos de su mando, lo que sigue:
"Habiendo sido honrado por S.M. con el mando de la Brigada del Cuerpo por R.O. de 20 del corriente al hacerme entrega de ella el Excmo. Sr. General de División D. Manuel del Valle y Gutiérrez, cumplo con el deber gratísimo para mí, de noticiarlo á V.E. y á los Jefes y Oficiales y demás personal del Regimiento, enviándoles á todos un cariñoso saludo de compañero, en unión del testimonio de la satisfacción que experimento al principiar un mando tan prestigioso por los que lo desempeñaron anteriormente, como por su jurisdicción militar. Lleno de entusiasmo y honrada ambición, procuraré que la energía de mi espíritu militar, hermane con los arraigos de disciplina y obediencia que todos tenemos inculcados, y espero que la confianza en el que manda sea como siempre fue, la base de la interior satisfacción. Hoy todos lamentamos el pase á la situación de reserva de nuestro siempre dignísimo General Excmo. Sr. D. Víctor Díaz del Río. También celebramos el ascenso de nuestro nuevo Inspector general Excelentísimo Sr. D. Manuel del Valle y Gutiérrez, siendo con gozo encumbrado á tan alta jerarquía el primer cadete del Cuerpo que ostenta el entorchado de oro, y si bien las glorias del buen nombre de la Corporación data desde muy antiguo sin interrupción de fecha, ocasión podrá ser ésta para el comienzo de una nueva era y entusiasta unión y compañerismo, que, aunque no pueda desmerecer lo pasado, porque siempre la Infantería de Marina hubo de presentarse como modelo de tropa disciplinada, mejore en porvenir, evidenciando lo bueno y haciendo derroche como puede hacerse de virtudes militares, patriotismo y pundonor colectivo é individual, con el fin de que la buena voluntad sea secundada para coadyuvar á mi nueva gestión, que no será otra que tender á servir lealmente á nuestro Monarca (q.D.g.) y á la Superioridad, procurando al mismo tiempo seamos útiles á la Patria y á la Corporación".